Benedicto XVI: Selección de textos de Benedicto XVI para el VI encuentro mundial de las familias (emf). México 2009.
EMF MÉXICO 2009
(selección de textos de Benedicto XVI)
  • A. Textos del emf.
  • B. Alusiones previas.
A. SELECCIÓN DE TEXTOS DEL EMF (16-18.I.2009)

18.I.2009 (domingo) Discurso por TV.

Este Encuentro Mundial de las Familias ha querido alentar a los hogares cristianos a que sus miembros sean personas libres y ricas en valores humanos y evangélicos, en camino hacia la santidad, que es el mejor servicio que los cristianos podemos brindar a la sociedad actual. La respuesta cristiana ante los desafíos que debe afrontar la familia y la vida humana en general consiste en reforzar la confianza en el Señor y el vigor que brota de la propia fe, la cual se nutre de la escucha atenta de la Palabra de Dios. Qué bello es reunirse en familia para dejar que Dios hable al corazón de sus miembros a través de su Palabra viva y eficaz. En la oración, especialmente con el rezo del Rosario, como se hizo ayer, la familia contempla los misterios de la vida de Jesús, interioriza los valores que medita y se siente llamada a encarnarlos en su vida.

La familia es un fundamento indispensable para la sociedad y los pueblos, así como un bien insustituible para los hijos, dignos de venir a la vida como fruto del amor, de la donación total y generosa de los padres. Como puso de manifiesto Jesús honrando a la Virgen María y a San José, la familia ocupa un lugar primario en la educación de la persona. Es una verdadera escuela de humanidad y de valores perennes. Nadie se ha dado el ser a sí mismo. Hemos recibido de otros la vida, que se desarrolla y madura con las verdades y valores que aprendemos en la relación y comunión con los demás. En este sentido, la familia fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer expresa esta dimensión relacional, filial y comunitaria, y es el ámbito donde el hombre puede nacer con dignidad, crecer y desarrollarse de un modo integral.

Sin embargo, esta labor educativa se ve dificultada por un engañoso concepto de libertad, en el que el capricho y los impulsos subjetivos del individuo se exaltan hasta el punto de dejar encerrado a cada uno en la prisión del propio yo. La verdadera libertad del ser humano proviene de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios, y por ello debe ejercerse con responsabilidad, optando siempre por el bien verdadero para que se convierta en amor, en don de sí mismo. Para eso, más que teorías, se necesita la cercanía y el amor característicos de la comunidad familiar. En el hogar es donde se aprende a vivir verdaderamente, a valorar la vida y la salud, la libertad y la paz, la justicia y la verdad, el trabajo, la concordia y el respeto.

Hoy más que nunca se necesita el testimonio y el compromiso público de todos los bautizados para reafirmar la dignidad y el valor único e insustituible de la familia fundada en el matrimonio de un hombre con una mujer y abierto a la vida, así como el de la vida humana en todas sus etapas.(...)

Aliento a las familias numerosas que, viviendo a veces en medio de contrariedades e incomprensiones, dan un ejemplo de generosidad y confianza en Dios, deseando que no les falten las ayudas necesarias. Pienso también en las familias que sufren por la pobreza, la enfermedad, la marginación o la emigración. Y muy especialmente en las familias cristianas que son perseguidas a causa de su fe.(...)

Oh María,
a Ti recurrimos confiando en tu ternura de Madre.
No desoigas las plegarias que te dirigimos
por las familias de todo el mundo
en este crucial período de la historia,
antes bien, acógenos a todos en tu corazón de Madre
y acompáñanos en nuestro camino hacia la patria celestial.

17.I.2009 (sábado) Mensaje en el rezo del Rosario.

El tema de este VI Encuentro Mundial de las Familias –La familia formadora en los valores humanos y cristianos– viene a recordar que el ambiente doméstico es una escuela de humanidad y de vida cristiana para todos sus miembros, con consecuencias beneficiosas para las personas, la Iglesia y la sociedad. En efecto, el hogar está llamado a vivir y cultivar el amor recíproco y la verdad, el respeto y la justicia, la lealtad y la colaboración, el servicio y la disponibilidad para con los demás, especialmente para con los más débiles.(...)

Es de suma importancia la oración en familia en los momentos más adecuados y significativos, pues, como el Señor mismo ha asegurado: «Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, yo estoy ahí en medio de ellos»(...)

Por su función social esencial, la familia tiene derecho a ser reconocida en su propia identidad y a no ser confundida con otras formas de convivencia, así como a poder contar con la debida protección cultural, jurídica, económica, social, sanitaria y, muy particularmente, con un apoyo que, teniendo en cuenta el número de los hijos y los recursos económicos disponibles, sea suficiente para permitir la libertad de educación y de elección de la escuela.

Es necesario, por tanto, desarrollar una cultura y una política de la familia, que sean impulsadas también de manera organizada por las familias mismas.(...)

Trabajar por la familia es trabajar por el futuro digno y luminoso de la humanidad y por la edificación del Reino de Dios.

B. ALUSIONES PREVIAS AL EMF.

28.XII.2008 Carta al cardenal Tarsicio Bertone, secretario de estado.

Realmente, los principales maestros de la humanidad son los mismos padres de familia que, sostenidos por la gracia divina, se esfuerzan por transmitir a sus hijos las virtudes de la fe en Cristo, la caridad operante y una gran esperanza, y "en este campo tienen incluso una competencia fundamental: son educadores por ser padres" (...)

A todas las familias cristianas se presentan los brillantes ejemplos de algunos fieles (...). Entre ellos cabe destacar en Oriente a los santos Basilio y Emelia, que entre sus nueve hijos cuentan con cuatro santos, y en Occidente a los santos Gordiano y Silvia, padres del Sumo Pontífice san Gregorio Magno.

1.X.2007 Carta al presidente del Consejo Pontificio para la familia.

El 9 de julio de 2006, al concluir el V Encuentro Mundial de las Familias en Valencia, España, tuve el gusto de anunciar la designación de la Arquidiócesis de México como sede del VI Encuentro. Éste, en continuidad con el inolvidable acontecimiento del año pasado, tendrá lugar del 16 al 18 de enero de 2009 con el tema: "La familia, formadora en los valores humanos y cristianos".

Como primera escuela de vida y de fe, y como "iglesia doméstica", la familia está llamada a educar a las nuevas generaciones en los valores humanos y cristianos para que, orientando su vida según el modelo de Cristo, forjen en ellas una personalidad armónica. En esta tarea tan decisiva para la persona humana, que no se reduce sólo a saber utilizar las realidades que tiene al alcance de la mano, sino que tiende sobre todo a buscar y comprometerse con los ideales y modelos de conducta que le hacen "superior al universo entero" (Gaudium et spes, 14), se ha de contar también con el apoyo de la escuela, de la parroquia y de los diversos grupos eclesiales que favorecen una educación integral del ser humano.

En unos momentos en que se advierte una frecuente disociación entre lo que se dice creer y el modo concreto de vivir y comportarse, este próximo Encuentro Mundial de las Familias se propone alentar a los hogares cristianos en la formación de una recta conciencia moral que, fortalecida por la gracia de Dios, ayude a seguir fielmente su voluntad que nos ha revelado por medio de Jesucristo y que ha sembrado en lo más íntimo del corazón de cada persona (...)

Pido al Señor que el proceso de preparación y la celebración de este acontecimiento esté iluminado por su gracia y sea para las familias, tanto las que estén presentes como las que se unan espiritualmente, una ocasión especial para vivir con gozo su propia vocación y misión. Con estos sentimientos, las encomiendo a la Sagrada Familia de Nazaret y las bendigo con todo mi afecto.


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